Everyone agrees that villages in the mountains are enchanting. The smell of firewood envelops you as soon as you set foot at the entrance, and the traditional houses with the locals welcome you without hesitation. Some may be prettier than others, but the vast majority can be reached by public transport or by car. Although there are always some exceptions...
In the heart of the Picos de Europa National Park, there lies (and never better said) a place that cannot be accessed by road. Bulnes is located in the Cabrales council, its stone houses and the surrounding nature make it one of the prettiest villages in Spain. It has no more than 50 inhabitants and is so isolated that it is not uncommon for it to be cut off in winter due to snow.
How to get there
The first option, and the only one until almost 25 years ago, is the favourite of hikers. The path that will take you to the village is the route of the Canal del Texu. It begins in Poncebos, from the Jaya bridge, and the path will take you through stones and rocks that have never known human contact, only shaped by the climate and the passage of time; a completely virgin natural environment. During this journey, you will skirt Peña Maín and the Texu river canyon, among gorges and vertical rocks that will leave you impressed. As you reach the end of the route, the path flattens out. Near Bulnes, there is a fork that separates the paths to Bulnes de Arriba and Bulnes de Abajo.
In 2001, the funicular was created, thus improving the limited connection this village had with the rest of the country. This engineering work covers the distance in just 7 minutes, starting at the Poncebos Bridge and ending in Bulnes; it can overcome a height difference of 400 metres.
Enjoy its charms
The village is divided into Bulnes de Arriba and Bulnes de Abajo. The oldest part is in Bulnes de Arriba, where the remains of an old watchtower are preserved. Here, the buildings are traditional, made of limestone with reddish roofs. This area, being higher up, offers stunning views.
Despite the charms of the more traditional part, tourists tend to stay in Bulnes de Abajo. In this area are the accommodations, restaurants (especially near the bridge) and a small shop; it is the newer and livelier part. Here you will find the chapel of Our Lady of the Snows, restored in 2014 and honoured during the patronal festivities.
On the outskirts of Bulnes, about 400 metres away, there is a viewpoint with exceptional views of Picu Urriellu, which can be reached on foot from the village. You can also visit the ruins of two old mills nearby: Molino de La Reguina and Molino del Chiflón. Lastly, remember that this is the area of Cabrales cheese, you cannot leave without trying it in its birthplace.
This village is perfect for disconnecting from the hustle and bustle of routine and breathing fresh air; there is only room for calm. But I warn you, if you visit, you may not want to return home afterwards.
Todos estamos de acuerdo en que los pueblos en la sierra son un encanto. Su aroma a leña te invade en cuanto pones un pie en la entrada, y las casas tradicionales con la gente de toda la vida te acogen sin dudar. Algunos serán más bonitos que otros, pero a la inmensa mayoría se puede llegar en transporte público o en coche. Aunque siempre hay alguna excepción...
En el corazón del Parque Nacional de los Picos de Europa, se esconde (y nunca mejor dicho) un enclave al que no se puede acceder por carretera. Bulnes está situado en el concejo de Cabrales, sus casas de piedra y la naturaleza que lo rodea lo hacen uno de los pueblos más bonitos de España. No tiene más de 50 habitantes y está tan aislado que no es raro que en invierno se quede, en ocasiones, incomunicado por las nevadas.
Cómo llegar
La primera posibilidad, y única hasta hace casi 25 años, es la favorita de los montañeros. El camino que te va a llevar al pueblo es la ruta de la Canal del Texu. Comienza en Poncebos, desde el puente de la Jaya, y el camino te llevará entre piedras y rocas que no conocen el contacto del hombre, solo han sido moldeadas por el clima y el paso del tiempo; un entorno natural totalmente virgen. Durante este trayecto se bordea Peña Maín y el canal del río Texu, entre desfiladeros y rocas verticales que te dejaran impresionado. Llegando al final de la ruta, se allana el camino. Cerca de Bulnes hay una bifurcación que separa los caminos a Bulnes de Arriba y Bulnes de Abajo.
En 2001 se creó el funicular, mejorando así la poca conexión con el resto del país que tenía este pueblo. Esta obra de ingeniería recorre el camino en apenas 7 minutos, comienza en el Puente Poncebos y termina en Bulnes; es capaz de superar un desnivel de 400 metros.
Disfruta de sus encantos
El pueblo está dividido en Bulnes de Arriba y Bulnes de Abajo. La parte más antigua está en Bulnes de Arriba, donde se conservan los restos de una vieja torre de observación. Aquí las edificaciones son tradicionales, formadas por piedra caliza y tejados de colores rojizos. Esta zona, al estar más elevada, ofrece unas vistas impresionantes.
A pesar de los encantos de la parte más tradicional, los turistas se quedan en Bulnes de Abajo. En esta zona están los alojamientos, restaurantes (sobre todo en la parte del puente) y alguna pequeña tienda; es la partemás nueva y animada. Aquí se encuentra la capilla de Nuestra Señora de las Nieves, restaurada en 2014 y a la que se homenajea en las fiestas patronales.
A las afueras de Bulnes, a unos 400 metros, hay un mirador con excepcionales vistas del Picu Urriellu, al que se puede llegar a pie desde el pueblo. También puedes visitar las ruinas de dos antiguos molinos cercanos: Molino de La Reguina y Molino del Chiflón. Por último, recuerda que esta es la zona del queso Cabrales, no puedes irte sin probarlo en su lugar de nacimiento.\n\nEste pueblo es perfecto para desconectar del ajetreo de la rutina y respirar aire puro, solo hay hueco para la calma. Pero te advierto de que si lo visitas, tal vez no quieras volver a tu casa después.